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A NUESTRO BLOG SOBRE LA OSTEOPATÍA

martes, 19 de enero de 2010

¿Es indicado hacer osteopatía a mi bebé recién nacido o a mi hijo de más edad?

Del nacimiento a la adolescencia, la osteopatía contribuye de manera muy importante al desarrollo harmonioso de todo ser humano.
Nacer es evidentemente uno de los eventos más importantes de la vida. Es precisamente a este momento que aparecerán algunas de nuestras disfunciones que quizás se van a instalar para toda la vida.
Contestando a unas sencillas preguntas podrás ver la importancia de la osteopatía en el caso de tus hijos.
Si al final has contestado "si" a varias preguntas, entonces, la Osteopatía está indicada para tu bebé.

Preguntas para el périodo desde el nacimiento a los 2 años y medio

  • El parto
  1. ¿Tu parto cumplió alguna de estas características: difícil, demasiado largo, demasiado corto, antes de la fecha o provocado?
  2. ¿El niño ha venido al mundo de nalgas?
  3. Si vino al mundo de cabeza, ¿fue de cara?
  4. ¿Ha nacido el bebé con ayuda de fórceps, espátulas o ventosa?
  5. ¿El parto se realizó por cesárea?
  6. Si la respuesta anterior es afirmativa, ¿fue de urgencia?
  • Signos que deben llamar tu atención
  1. Cuando tomas al bebé en brazos o lo cambias, ¿se queja o parece sufrir?
  2. ¿Se crispa tu niño o se endereza poniéndose tieso sin causa aparente?
  3. Tumbado o sentado en tus brazos, ¿tira su cabeza hacia atrás o la endereza sin causa aparente, tomando una forma de arco con su cuerpo?
  4. Cuando está tumbado, ¿duerme siempre del mismo lado?
  5. ¿Notas que tu niño gira siempre la cabeza hacia un mismo lado?
  6. Cuando está tumbado boca arriba, ¿notas que su cabeza está a menudo en hiperextensión (es decir, que hay un espacio libre entre su cuello y la cama)?
  7. Tumbado boca arriba, con la cabeza alineada con el resto del cuerpo, en el mismo eje, notas que él tiene una postura asimétrica o torcida a nivel de sus miembros?
  8. ¿Tu hijo evita dormir boca arriba?
  9. Cuando bañas a tu niño, ¿le disgusta que le toques la cabeza, la nuca u otras partes del cuerpo?
  10. ¿Tu bebé llora o grita en exceso y de manera repetitiva sin causa aparente?
  11. ¿Tiene dificultades para tomar el pecho?
  12. ¿Hay que forzarlo para tomar el pecho o el biberón? ¿Tarda mucho, más de 20 minutos?
  13. ¿Tiene dificultades para tragar?
  14. Después del pecho o del biberón, ¿tu bebé hecha el líquido sistemáticamente o a menudo? ¿Vomita a menudo? ¿Tiene muchos eructos?
  15. ¿Tiene hipo de forma habitual?
  16. Cuando tienes a tu nene en brazos, ¿le oyes respirar con dificultad?
  17. ¿Crees que tiene poca vivacidad?
  18. ¿Te parece que tiene un comportamiento agitado o es hiperexcitable?
  19. ¿Tu bebé se equivoca entre el día y noche, es decir, duerme durante el día y se despierta por la noche?
  20. ¿Acaso necesita que se le meza o se le consuele constantemente y de manera regular para coger el sueño?
  21. ¿Tu niño llora sistemáticamente antes de dormirse o cuando se despierta?
  22. ¿Se despierta llorando durante la noche o de la siesta sin razón aparente?
  23. ¿Tiene insomnios frecuentes?
  24. Mirando a tu nene, ¿le ves un ojo o los dos con lágrimas o líquido?
  25. ¿Tiene un bulto sobre la cabeza a nivel del cuero cabelludo?
  26. ¿Tiene la cara o el cráneo asimétricos?
  27. ¿La cabeza está aplastada de un lado? Cuando se mira desde arriba, ¿está deformada?
  28. Cuando desplazas tu hijo para ponerle el pañal, ¿su columna parece rígida y con poca movilidad?
  29. Tocando su barriga suavemente (cuando está relajado), ¿te parece tensa en exceso?
  30. ¿Tiene tu bebé un ojo en una posición mas alta que el otro, uno más hundido o quizás más pequeño?
  31. ¿Tiene una oreja más alta que la otra o una más hacia delante?
  32. ¿Te parece que su nariz se va a un lado?
Y si no lo tratamos, ¿qué puede suceder?

Desequilibrios posturales (escoliosis...), trastornos visuales, dislexia, estrabismo, problemas de oclusión...
Predisposiciones patológicas: migrañas, tensiones en la cabeza, otitis repetitivas, otitis serosas, pérdidas de audición, problemas digestivos, estreñimiento...
A nivel de evolución: gateado no adquirido, problemas de lateralización, problemas para situarse en el espacio, golpes frecuentes en la cabeza, torpeza, trastornos del equilibrio y de la coordinación, caídas frecuentes, inestabilidad, irritabilidad, nerviosismo, hiperactividad...

¿Dejarías escapar la oportunidad de mejorar la vida de tu hijo?

Si quieres hacerle un regalo para su futuro, unas cuantas sesiones de osteopatía pueden cambiar muchas cosas y permitirle crecer en armonía.
Considera que cuanto más pronto mejor y, aunque tu hijo sea mayor, siempre le puede aportar más equilibrio para su desarrollo.